Cuánto te amé
Se perdió tu sonrisa un atardecer de Septiembre,
mientras la noche golpeaba las mudas ventanas
y unas tímidas lagrimas caían silenciosas y vanas
esperando de tus labios un para siempre;
pero no hubo respuesta, solo el ocaso de un día,
que se coló entre el dolor de un corazón ilusionado,
entre tiernos abrazos, entre leves susurros,
en aquel atardecer de Septiembre,
mientras la noche golpeaba las mudas ventanas.
De aquellos susurros, de aquellos tiernos abrazos,
me guardé un trocito de cada y esperando a la lluvia
me senté en un rincón del corazón con mis lágrimas,
y lloré despierto y lloré mientras dormía, lloré y lloré,
y el cielo supo aquella noche cuánto te amé...

