Día 6
Cualquier camino es sólo un camino y no es vergonzoso, ni para uno mismo ni para los demás, abandonarlo si así te lo dicta tu corazón... Observa detalladamente cada uno (de los caminos). Ponlos a prueba tantas veces como creas necesario. Luego pregúntate a ti mismo, y sólo a ti mismo, lo siguiente: "¿Tiene corazón este camino?" Si lo tiene, el camino es bueno; si no lo tiene, no sirve para nada.
Carlos
Castaneda (Las Enseñanzas de Don Juan)
¿Te acuerdas? Una vez te lo mandé porque quería compartirlo contigo. Hoy aun sigo probando los diferentes caminos que tengo frente a mí, detrás, a la derecha o a la izquierda. De todos los caminos, solo hay uno que me compensa y es el que me lleva a ti. Sé que es el más difícil para mí pero también sé que es el único que tiene corazón, un corazón como el tuyo, por eso, aunque sea con los ojos cerrados, aunque haya precipicios a ambos lados, aunque haya piedras, montañas o dragones (mis miedos) sé que voy a salir victorioso de su recorrido porque al final de ese camino estás tú y tú mereces la pena, eres el mejor regalo que cualquier hombre quisiera recibir. No hay criatura en esta Tierra que se pueda comparar a ti y lo digo con orgullo y con conocimiento de causa, de corazón y con mi alma anhelante, ávida de tus caricias y de la brisa que me embriaga cuando pasas junto a mí. Sólo de recordarte se me eriza la piel y hace que tu belleza serena roce mi alma y la sumerja en un arco iris eterno, de colores encendidos de suaves curvas resplandecientes. Un arco iris que nace en el mar, en el mar de tu tierna mirada, en el mar de tus ojos tranquilos…
Así te veo yo mientras recorro el camino, mi camino, un camino con corazón, pero sobre todo un camino hacia el amor.
Te quiero, princesa

