Día 9
sábado, 11 de agosto del 2007 a las 11:48
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Al final estoy aprendiendo a ser paciente gracias a tu ausencia por el
viaje. Ser paciente es algo que siempre me ha traido de cabeza, ¿pero cómo se
puede ser paciente en el amor?, pensaba yo. Ahora veo que es posible y hasta
recomendable. El amor no es impaciencia, entre otras cosas que no es; creo que
esa cualidad, la paciencia, es algo intrínseco del amor que hace que éste sea
más natural y sobre todo mejor vivido, mejor sentido. Así que estoy aprendiendo,
estoy en ello.
Pero donde peor me defiendo es con el ego. Demasiado ego aun. Necesito
desechar todas sus exigencias, toda su avidez y borrar todo rastro que me impide
ser humilde, menos engreido...
Hoy tan solo quería darte unas pinceladas de por donde voy y a dónde quiero
ir. Lo que está muy claro para mí es que quiero ir hacia ti limpio de corazón
porque no hay otra forma de estar contigo y esa es la que yo quiero.
Un beso
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Comentarios sobre Día 9
Yo creo que vas por el buen camino. Es curioso pero lo que mencionas del ego es muy importante y me alegra que trabajes en ello. Aunque no creo que te resulte difícil. Lo poco que te conozco no me habla de un ego exagerado.
Tu fiel lectora y amiga.
Besos.
Te agradezco esos ánimos, ¡qué buena amiga!, pero con mi ego me acostumbré a tener una relación "anómala" y ya va siendo hora de acabar con esa relación. Espero que, como tú dices, no me sea dificil.
Un fuerte abrazo
Pues claro qué no te resultará difícil. El ego es como el honor querido amigo...como dicen el la película del abuelo; el honor es una...bueno ya sabes a lo que me refiero.
El ego está bien en su justa medida, pero ya sabes que pasando de ahí roza la vanidad y tú no eres así.
Besitos.