Hubo un cielo
Hubo un cielo que entró en mi corazón.
Hubo un mar y una manos que acariciaron tu piel,
lágrimas felices bañaron tus pies,
madrugadas que fueron testigos de un amor,
lunas llenas que supieron de ti y de mi.
Corazones palpitantes, noches inquietantes,
besos de miel y rocío, caricias de la brisa de tus manos,
caricias de mis manos enfebrecidas.
Hubo un cielo que entró en mi corazón
y alli quedó prendido para siempre, aunque tú... ya no estés

