Me arrepiento, pero no me sirve
Ayer dejé de hacer lo que más deseaba hacer en un precioso instante de lucidez y hoy me arrepiento de la oportunidad perdida, de algo que ya no voy a vivir, de ese instante, de esas palabras, de esas sonrisas y de esas caricias que eran de ayer. Vivimos pensando en el futuro y añorando lo que pudo ser en el pasado y no fue. El presente se convierte en pasado en un instante y entonces surge el arrepentimiento, la sensación melancólica de haber perdido algo hermoso, de haberlo tenido en nuestras manos y haberlo dejado escapar. Pero arrepentirse no sirve de nada, si no se aprende de la oportunidad perdida. Podemos engañarnos y decirnos que no volverá a pasar, algunos lo conseguirán y otros no, algunos se pasaran el tiempo lamentandose y otros actuarán. Y vosotros/as... ¿Qué hariais?
- Deja tu comentario (11)




Comentarios sobre Me arrepiento, pero no me sirve
Yo siempre he creído que es mejor arrepentirse de lo que se ha hecho y no quedarte con la sensación de decir...¿Qué habría pasado?.
Supongo Craven que si ayer tomaste una decisión, tendrías tus motivos.
Suerte.
Un abrazo.
Retador y Anna. Los dos llevais razón y al final todo se reduce a una mera cuestion de arriesgar. La vida es el riesgo que corremos si no queremos morir(en el sentido retorico, claro, porque como sabeis solo hay dos verdades absolutas: 1ª Que vamos a morir y 2ª Que no sabemos cuando).
Un abrazo a los dos y gracias por vuestros comentarios
Port lo que te he leido, casi, me extraña de que te arrepientas por algo que nos has hecho, por ese instante que no disfrutaste, porque seguro que sabes, que ese instante lo vuelves a tener delante tuyo una y otra vez, una y otra vez, para que sea disfrutado no importe lo que sea en que se ocupe.
Encantado de comentarte, un saludo
El anónimo era yo
Para Julio: El problema, que no es tal, pero que de alguna manera he de llamarlo, es que "El agua no pasa dos veces por el mismo puente" para bien o para mal. Llevas razón en que otras oportunidades tendré, seguro, pero a veces hay que arriesgar un poquito. Seguramente hice lo único que supe hacer en se momento concreto pero te aseguro que me hubiera gustado mucho haber hecho lo contrario justamente en ese precioso momento.
Gracias por tu comentario y un abrazo
Entonces Craven...¿Se impuso la razón o el corazón?
Felicidades. No hay nada mejor cuando estás baja que ver a los demás felices. Es una estupenda terapía.
Un abrazo.