Día 10
También yo cuento los días que faltan para verte y los cuento desde el primer día, con paciencia pero con cierta ansiedad de que llegue ese día tan deseado y te tenga entre mis brazos. Ya me lo imagino: “ya estoy aquí, ¡ven a por mí!”. Entonces mi corazón ya no me pedirá permiso, latirá más fuerte y más rápido, te buscará y te encontrará. Y allí estarás tú, con tu preciosa sonrisa y con tus brazos abiertos esperando un abrazo, un beso, una mirada… y te abrazaré y te besaré una y mil veces y a mí se me trabará la lengua intentando decirte lo mucho que te he echado de menos, lo mucho que te quiero y lo mucho que he deseado que llegara este momento…y habrá un silencio…y unas miradas tiernas…será un momento mágico, ya no será ese sueño que me empeño en tener todas las noches antes de dormirme, será real, tan real como tú, mi princesa, la dueña de mi corazón, la que tanto me ha dado, la que estuvo siempre ahí…
Si afortunado he sido con tu ausencia porque he aprendido aun más, si cabe, a quererte, afortunado voy a ser con tu anhelada presencia porque otra vez sentiré tu corazón y volveré a redescubrirte, a verte sonreír y a escuchar tantas cosas que tienes que contarme y a contarte tantas cosas que tengo que decirte…
También yo cuento los días que faltan para verte y los cuento desde el primer día.
Un beso, princesa.
Día 9
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Al final estoy aprendiendo a ser paciente gracias a tu ausencia por el
viaje. Ser paciente es algo que siempre me ha traido de cabeza, ¿pero cómo se
puede ser paciente en el amor?, pensaba yo. Ahora veo que es posible y hasta
recomendable. El amor no es impaciencia, entre otras cosas que no es; creo que
esa cualidad, la paciencia, es algo intrínseco del amor que hace que éste sea
más natural y sobre todo mejor vivido, mejor sentido. Así que estoy aprendiendo,
estoy en ello.
Pero donde peor me defiendo es con el ego. Demasiado ego aun. Necesito
desechar todas sus exigencias, toda su avidez y borrar todo rastro que me impide
ser humilde, menos engreido...
Hoy tan solo quería darte unas pinceladas de por donde voy y a dónde quiero
ir. Lo que está muy claro para mí es que quiero ir hacia ti limpio de corazón
porque no hay otra forma de estar contigo y esa es la que yo quiero.
Un beso
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Día 8
Te envío una poesía, ya sabes, de esas que se me ocurren de prisa y corriendo pero que tú me inspiras tan dulcemente:
“En tus labios planté un huerto
de sentimientos puros y aguerridos,
déjame que de vez en cuando recolecte
aquellos que tú des por perdidos.
En tu corazón ví crecer una flor
de pétalos rojos aterciopelados
y que recibía todo el fragor
de unos besos inusitados.
De tu alma escuché el murmullo
de un riachuelo embravecido,
a el fui a beber con orgullo
y calmé mi sed agradecido.
Si aquel huerto que planté,
aquella flor que vi crecer,
aquel murmullo que escuché,
fue tan solo un rumor, al parecer,
sácame de este sueño porque sé
que sólo contigo puedo ser
y sólo a ti te puedo querer”.
“No quiero de ti lo que te cueste”. Nunca se me olvida esa
frase tuya, ese sentir… Todo lo que te doy no me cuesta nada dártelo porque lo
hago con el corazón y así es como quiero que sea y siga siendo, porque darte y
darme a ti es maravilloso. Y ahora te doy miles de besos y te regalo mi
presente, este momento de felicidad, un momento para soñar, un momento para
vivir, un momento para sentir…el cielo, la luz…el mar.
Me arriesgo a despedirme con un “siempre tuyo”. Sé que la palabra “siempre” es algo incierta, pero “siempre también es ahora” y ahora te estoy queriendo como nunca.
Día 7
Cuento los días que faltan para que vuelvas de tu, para mi corazón, largo viaje por tierras africanas y me sumerjo en un mar de sensaciones variadas, sensaciones anhelantes y ávidas de tu presencia, de tus cálidos besos. Sé que soy egoísta al pensarlo pero para cuando tú leas este mensaje ya estarás de vuelta y el mal que pueda cometer al pensar así se habrá disipado como este día, pero no así mi amor, este amor que implora por tus caricias, este amor que no se arredra por la distancia.
Quiero que sepas que a tu lado soy feliz, todo lo feliz que un hombre pueda ser con una mujer, pero sobre todo a tu lado soy yo y que cuando tengo que reír río, cuando tengo que llorar lloro y cuando quiero besarte te beso. No hay mayor satisfacción que hacer, sin miedo, lo que uno quiere hacer y sobre todo saber que tú me vas a entender. Por eso mi alegría desborda mi corazón cuando pienso en ti, por eso disfruto con las pequeñas cosas contigo: un pequeño viaje, una cena a la luz de una vela y de la luna, una pizza, un mojito, una mirada, un beso…Solo Dios sabe lo afortunado que soy y por eso le doy gracias a él y a ti.
Rendido a tus pies, hoy y por siempre, para ti, mi princesa.
Día 6
Cualquier camino es sólo un camino y no es vergonzoso, ni para uno mismo ni para los demás, abandonarlo si así te lo dicta tu corazón... Observa detalladamente cada uno (de los caminos). Ponlos a prueba tantas veces como creas necesario. Luego pregúntate a ti mismo, y sólo a ti mismo, lo siguiente: "¿Tiene corazón este camino?" Si lo tiene, el camino es bueno; si no lo tiene, no sirve para nada.
Carlos
Castaneda (Las Enseñanzas de Don Juan)
¿Te acuerdas? Una vez te lo mandé porque quería compartirlo contigo. Hoy aun sigo probando los diferentes caminos que tengo frente a mí, detrás, a la derecha o a la izquierda. De todos los caminos, solo hay uno que me compensa y es el que me lleva a ti. Sé que es el más difícil para mí pero también sé que es el único que tiene corazón, un corazón como el tuyo, por eso, aunque sea con los ojos cerrados, aunque haya precipicios a ambos lados, aunque haya piedras, montañas o dragones (mis miedos) sé que voy a salir victorioso de su recorrido porque al final de ese camino estás tú y tú mereces la pena, eres el mejor regalo que cualquier hombre quisiera recibir. No hay criatura en esta Tierra que se pueda comparar a ti y lo digo con orgullo y con conocimiento de causa, de corazón y con mi alma anhelante, ávida de tus caricias y de la brisa que me embriaga cuando pasas junto a mí. Sólo de recordarte se me eriza la piel y hace que tu belleza serena roce mi alma y la sumerja en un arco iris eterno, de colores encendidos de suaves curvas resplandecientes. Un arco iris que nace en el mar, en el mar de tu tierna mirada, en el mar de tus ojos tranquilos…
Así te veo yo mientras recorro el camino, mi camino, un camino con corazón, pero sobre todo un camino hacia el amor.
Te quiero, princesa
Día 5
Me he decidido a llamarte y en cuanto he oído tu voz me ha entrado una alegría inmensa. Tú también estabas alegre, se te notaba, te sentía, era como si estuvieras a mi lado. Yo estaba tan contento, era tan feliz en ese momento que la emoción por oírte tan próxima me embargaba el espíritu.
Han sido quince minutos de conversación, los quince minutos más felices de los últimos tiempos. Ya sabes que no me gusta mucho hablar por el móvil pero hoy era un día muy especial porque iba a oír tu voz, esa voz tan preciosa que tienes y que entraba por mi oído directa a mi corazón. Tu voz melodiosa, alegre e increíblemente tranquila me ha llenado de vida, de luz y de armonía. No podía creer que estaba hablando contigo pero mi corazón, ese que ansía verte, tocarte y besarte, ese iba por delante de mi mente y no he querido sujetarlo, le he dado rienda suelta y ha galopado, vaya que si ha galopado, tanto que mientras yo hablaba contigo él estaba a tu lado, sobre tu pecho. Por eso he podido sentir tu emoción ¡Qué divina sensación! ¡Qué hermosura! ¡Que placer más grande hablar contigo! Y más que hablar, sentirte como te sentía…
No puedo negar que me muero por verte pero también me agrada la idea de que estás pasándolo bien y para mí no tiene precio el que la mujer a la que amo esté bien, aunque esté lejos de mí, por que sé que está haciendo lo que en ese momento desea hacer y eso es sagrado para mí. Volveré a verte cuando vengas de tu viaje y te contaré muchas cosas de mí, cosas que aún te falta por oír y cosas que estoy sintiendo estos días. Mis miedos van y vienen pero empiezo a saber atajarlos, a darles la espalda, porque mi espíritu es más fuerte que ellos y te aseguro que no van a poder conmigo.
Ya no estoy preso en la cárcel del alma, tu has encontrado la llave, tu y solo tu, mi princesa.
Un beso
Discurso de Steve Jobs. Impresionante (un hombre verdaderamente feliz)
“Tengo el honor de estar hoy aquí presente en la ceremonia de graduación de una de las más prestigiosas universidades en el mundo. A decir verdad, esto es lo más cerca que estuve jamás de una graduación universitaria. Hoy deseo contarles tres relatos acerca de mi vida. Eso es todo. Nada del otro mundo. Simplemente tres relatos.
El primer relato es acerca de unir los distintos puntos.
Abandoné los estudios en Reed College después de los primeros 6 meses, pero
luego permanecí como oyente por otros 18 meses aproximadamente antes de
dejarlos completamente. Así que, ¿por qué abandoné?
Todo comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una joven soltera,
graduada universitaria, que decidió colocarme en adopción. Creía enérgicamente
que debía ser adoptado por universitarios graduados, de modo tal que todo se
organizó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su esposa. Excepto
que cuando emergí ellos decidieron a último momento que deseaban una niña. Así
que mis padres, que estaban en una lista de espera, recibieron una llamada en
el medio de la noche que decía: "Tenemos un varoncito inesperado, ¿lo
quieren?" Dijeron: "Por supuesto." Mi madre biológica averiguó
más tarde que mi madre adoptiva nunca se había graduado de la universidad y que
mi padre nunca había terminado el colegio secundario. Se rehusó a firmar los
papeles definitivos de adopción. Solo se avino a hacerlo unos meses después,
cuando mis padres le prometieron que algún día yo iría a la universidad.
Y 17 años más tarde fui a la universidad. Pero ingenuamente elegí una
universidad que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis
padres de clase trabajadora se estaban destinando a mis aranceles
universitarios. Luego de seis meses, no le encontraba sentido a esto. No tenía
idea de lo que quería hacer con mi vida y tampoco de qué manera la universidad
me ayudaría a resolverlo. Y aquí me encontraba desperdiciando todo el dinero
que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Así que decidí abandonar
los estudios y confiar que todo se arreglaría eventualmente. Era una decisión
bastante temerosa en ese momento, pero a la distancia fue una de las mejores
decisiones que pude haber tomado. En el momento en que abandonara la
universidad podía dejar de asistir a las clases que no me interesaban, y sí
participar como oyente de aquellas que parecían interesantes.
No todo fue romántico. No tenía un dormitorio, así que dormía en el piso en las
habitaciones de amigos, devolvía las botellas de gaseosa para obtener los 5
centavos de depósito para comprar comida, y caminaba las 7 millas a través de la
ciudad cada domingo por la noche para recibir una buena comida una vez por
semana en el templo Hare Krishna. Me encantaba. Y mucho con lo que tropecé más
adelante como consecuencia de hacerle caso a mi curiosidad e intuición resultó
no tener precio después.
Déjenme darles un ejemplo: Reed College en ese momento ofrecía quizás el mejor
aprendizaje de caligrafía del país. En toda la ciudad universitaria cada
cartel, cada etiqueta en cada cajón, era caligrafiado a mano de una manera
bellísima. Dado que había abandonado los estudios y no tenía que asistir a las
clases normales, decidí tomar un curso de caligrafía para aprender cómo se hace
eso. Aprendí acerca de los tipos de letra con trazos de pie, cómo variar la
cantidad de espacio entre diferentes combinaciones de letras, todo aquello que
hace que la admirable tipografía sea grandiosa. Era hermoso, histórico,
artísticamente sutil de un modo que la ciencia no puede captar, y yo lo
consideraba fascinante.
Nada de esto albergaba siquiera la mínima esperanza de alguna aplicación
práctica en mi vida. Pero diez años más tarde, cuando estábamos diseñando la
primera computadora Macintosh, todo volvió a mi mente. Y lo volcamos todo en la Mac. Era la primera
computadora con bellísima tipografía. De no haber asistido a ese único curso
universitario, la Mac
no hubiera tenido nunca tipos de letras múltiples o fuentes espaciadas
proporcionalmente. Y dado que Windows simplemente copió a Mac, es posible que
ninguna computadora personal las hubiera tenido. De haber proseguido mis
estudios universitarios, no hubiera asistido a ese curso de caligrafía, y las
computadoras personales no tendrían la maravillosa tipografía que tienen.
Por supuesto que era imposible haber unido los diferentes puntos mirando hacia
el futuro cuando estaba en la universidad. Pero fue muy, muy claro al mirar
para atrás diez años más tarde.
Nuevamente, no se pueden unir los distintos puntos mirando para adelante; se
pueden unir únicamente mirando hacia atrás. Así que deben confiar que de alguna
manera los puntos se unirán en el futuro. Deben confiar en algo sus agallas, el
destino, la vida, el karma, lo que sea. Este enfoque no me ha traicionado
nunca, e hizo toda la diferencia en mi vida.
...
Mi segundo relato es acerca del amor y la pérdida.
Yo tuve suerte - descubrí lo que realmente quería hacer temprano en mi vida.
Woz y yo comenzamos con Apple en el garaje de mis padres cuando tenía 20 años.
Trabajamos duro, y en 10 años Apple creció de ser una empresa compuesta por
nosotros dos en un garaje a una empresa de $2 mil millones con más de 4000
empleados. Habíamos lanzado nuestra creación más refinada - Macintosh - un año
antes, y yo acababa de cumplir 30. Y después me despidieron. ¿Cómo se puede ser
despedido de la empresa que uno inició?
Pués, a medida que Apple crecía contratamos a alguien que yo pensaba que era
sumamente talentoso para dirigir la empresa conmigo, y durante el primer año o
más las cosas anduvieron bien. Pero luego nuestras visiones acerca del futuro
comenzaron a diferir y eventualmente tuvimos una disputa.
Al tenerla, nuestro Directorio lo apoyó a él. Así que a los 30 estuve afuera. Y
bien afuera. Aquello en lo que me había concentrado durante toda mi vida adulta
había desaparecido, y fue devastador.
Realmente no supe qué hacer durante unos pocos meses. Sentía que había
decepcionado a la anterior generación de emprendedores - que había soltado la
batuta mientras que me la estaban pasando. Me reuní con David Packard y Bob
Noyce y traté de disculparme por haber echado a perder las cosas de tal manera.
Yo representaba un fracaso público muy importante, y hasta pensé en retirarme
del valle.
Pero poco a poco empecé a darme cuenta que todavía amaba lo que estaba
haciendo. El curso de los acontecimientos en Apple no había cambiado eso para
nada. Había sido rechazado, pero aún amaba lo mío. Así que decidí empezar de
nuevo.
No me dí cuenta entonces, pero resultó que el hecho de haber sido despedido de
Apple fue lo mejor que me pudo haber pasado. El peso del éxito fue reemplazado
por la facilidad de convertirme en un principiante una vez más, con menor
certidumbre acerca de todo. Me dio rienda suelta para ingresar en uno de los
períodos más creativos de mi vida.
Durante los próximos cinco años, inicié una empresa llamada NeXT, otra empresa
llamada Pixar y, me enamoré de una maravillosa mujer que se convertiría en mi
esposa. Pixar llegó a crear el primer largometraje animado por computadora en
el mundo, Toy Story, y en la actualidad es el estudio de animación más exitoso
a nivel mundial. En un giro destacado de acontecimientos, Apple adquirió NeXT,
volví a Apple, y la tecnología que desarrollamos en NeXT está en lo más
recóndito del renacimiento actual de Apple. Y tenemos, Laurene y yo, una
maravillosa familia juntos. Estoy seguro de que nada de esto hubiera pasado de
no haber sido despedido de Apple. Fue un trago amargo, pero creo que el
paciente lo necesitaba.
A veces la vida golpea en la cabeza con un ladrillo. No pierdan la fe. Estoy
convencido de que lo único que me mantenía en curso era que amaba lo que hacía.
Deben encontrar lo que realmente les apasiona. Y esto es tan cierto respecto
del trabajo como lo es respecto del amor. El trabajo les llenará una parte
importante de sus vidas, y la única manera de sentirse realmente satisfecho es
realizar lo que consideran un gran trabajo. Y el único modo de realizar un gran
trabajo es amar lo que uno hace. Si no lo han encontrado aún, sigan buscando.
No se conformen. Así como sucede con todos los asuntos del corazón, sabrán
cuando lo hayan encontrado. Y, así como sucede en cualquier gran relación,
mejora más y más a medida que transcurren los años. Así que sigan buscando
hasta que lo encuentren. No se conformen.
...
Mi tercer relato es acerca de la muerte.
Cuando tenía 17, leí una cita que decía más o menos lo siguiente: "Si vives
cada día como si fuera el último, algún día seguramente tendrás razón." Me
impresionó, y desde entonces, por los últimos 33 años, he mirado en el espejo
cada mañana y me he preguntado: "¿Si hoy fuese el último día de mi vida,
querría hacer lo que estoy por hacer hoy?" Y cada vez que la respuesta ha
sido "No" durante demasiados días seguidos, sé que debo cambiar algo.
El recordar que estaré muerto pronto es la herramienta más importante que he
encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones en la vida. Porque casi
todo - todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo temor a la
vergüenza o al fracaso - todas estas cosas simplemente desaparecen al enfrentar
la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que uno
va a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que
hay algo por perder. Ya se está indefenso. No hay razón alguna para no seguir
los consejos del corazón.
Me diagnosticaron un cáncer hace un año aproximadamente. Me practicaron una
tomografía computada a las 7:30 de la mañana, y claramente mostraba un tumor en
mi páncreas. Yo ni sabía lo que era el páncreas. Los médicos me dijeron que
éste era seguramente un tipo de cáncer incurable, y que no llegaría a vivir más
de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó ir a casa y arreglar mis asuntos,
que es el código médico para prepararse para morir.
Quiere decir que hay que tratar de explicarles a los hijos todo aquello que
pensaba que iba a tener diez años para contarles, en pocos meses. Significa
asegurarse de tener todo puntualmente arreglado de modo que sea lo más fácil
posible para la familia. Significa empezar a decir adiós.
Pasé el día entero con ese diagnóstico. Luego por la tarde me realizaron una
biopsia, en la que introdujeron un endoscopio por la garganta, a través del
estómago y hasta los intestinos, pusieron una aguja en mi páncreas y retiraron
algunas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba
allí, me dijo que cuando vieron las células bajo el microscopio los médicos
comenzaron a gritar porque resultó que era una forma muy rara de cáncer
pancréatico que se cura mediante cirugía. Me realizaron la cirugía y estoy bien
ahora.
Fue lo más cerca que me encontré de la muerte, y espero que sea lo más cerca
que me encuentre por varias décadas. Habiendo pasado esto, les puedo decir lo
siguiente con un poco más de seguridad que cuando la muerte era un concepto
útil pero puramente intelectual: Nadie quiere morir. Aún la gente que quiere ir
al cielo no quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el
destino que todos compartimos. Nadie ha logrado escapar. Y así es como debiera
ser, porque la muerte es muy probablemente la única mejor invención de la vida.
Es el agente de cambio de la
Vida. Retira del camino lo viejo para dar paso a lo nuevo. En
este momento lo nuevo son ustedes, pero algún día no demasiado lejano,
gradualmente se convertirán en lo viejo y se los sacará del camino. Lamento ser
tan dramático, pero es realmente cierto.
Su tiempo es limitado, así que no lo malgasten viviendo la vida de otro. No se
dejen atrapar por el dogma - que implica vivir con los resultados de las
creencias de otros. No permitan que el ruido de otras opiniones ahogue vuestra
voz interior. Y lo que es más importante, tengan el coraje de seguir a sus
corazones e intución. De algún modo ellos ya saben lo que ustedes realmente
quieren llegar a ser.Todo lo demás es secundario.
Cuando era joven, existía una publicación maravillosa llamada The Whole Earth
Catalog, que era una de las biblias de mi generación. La había creado un sujeto
llamado Steward Brand no demasiado lejos de aquí en Menlo Park, y le transmitió
su toque poético. Esto sucedía en los últimos años de la década de 1960, con
anterioridad a la publicación mediante computadoras personales y de escritorio,
así que todo se llevaba a cabo con máquinas de escribir, tijeras, y cámaras
polaroid. Era una clase de Google en edición rústica, 35 años antes de la
aparición de Google: era idealista, y desbordante de herramientas prolijas e ideas
importantes. Stewart y su equipo publicaron varias ediciones de The Whole Earth
Catalog, y luego cuando había cumplido su ciclo, publicaron una edición final.
Esto sucedía a mediados de la década de 1970, y yo tenía la edad de ustedes. En
la tapa de la edición final había una fotografía de un camino rural a primeras
horas de la mañana, del tipo de ruta que ustedes caminarían si fueran tan
aventureros. Debajo de la foto aparecían las siguientes palabras: "Si no
se tiene avidez por el conocimiento, no se conocerá el éxito". Era su
mensaje de despedida al anunciar el fin de la publicación.
Si no se tiene avidez por el conocimiento, no se conocerá el éxito. Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, que ustedes se gradúan para empezar de cero, deseo eso para ustedes”
.
Si no se tiene avidez por el conocimiento, no se conocerá el éxito.

